La violencia en el fútbol desde su base

Firma Borja

 Si observamos con detenimiento el comportamiento de muchos “aficionados” del fútbol, podremos comprobar que existe una violencia desmesurada a todos los niveles. En los campo de fútbol de cualquier equipo o escuela de barrio se producen todos los fines de semana innumerables actos de violencia. Desde bien pequeños los niños y niñas observan el grado de desprecios, insultos, agresiones, que atentan contra los jugadores, aficionados del equipo rival o contra el propio arbitro. Por desgracia esta misma tónica se reproduce en todos los campos de fútbol, a todos los niveles, en toda España y en gran parte del mundo. Los valores, la cultura y la educación son la base de estas manifestaciones.

Existen dos tipos de aficionados, aquellos que apoyan a su equipo y para ello utilizan cánticos, aplausos y menajes de apoyo, y aquellos que desprecian e insultan al equipo rival y a los aficionados. Dichos aficionados se encuentran tanto en los campos de las categorías de fútbol base hasta en los estadios de Primera división.

tarjeta roja

En los campos de categorías inferiores vemos como los agentes socializadores; los padres, madres y familiares, son los que llegan a producir cierto tipo de violencia. Si estos agentes muestran estas conductas, los niños y niñas tenderán a reproducir lo que ven, se verán sometidos a presiones que desencadenan en actos violentos.

Existen cuatro tipos de violencia en el fútbol: la violencia física, verbal, simbólica y gestual. La violencia física es la que más preocupa a las autoridades, y que suele realizarse por el sector más radical, los ultras. Se producen peleas, destrozos de instalaciones deportivas y lanzamiento de objetos a aficionados del equipo rival y jugadores. Un claro ejemplo que está de actualidad es la reyerta del pasado 30 de noviembre entre ultras del Deportivo de la Coruña y del Atlético de Madrid, que terminó con la muerte de un hincha del equipo gallego.

La violencia verbal es otra de las lacras de esta sociedad, se producen insultos, silbidos, gritos de desprecio, se realizan canciones e himnos contra el equipo contrario, el árbitro y los aficionados del equipo rival. La violencia gestual también se produce a través de gestos obscenos y aplausos sancionadores. La violencia simbólica es otro de los aspectos a analizar, aparecen pancartas con contenidos violentos, banderas con símbolos, mensajes de desprecio, también hay símbolos en bufandas, camisetas y demás vestimenta que muestran ese desprecio por el rival.

En definitiva, es necesario aplicar medidas en todos los niveles y que se impliquen todos los agentes clave; equipos de fútbol, federaciones, jugadores, entrenadores y profesionales, árbitros, medios de comunicación y sobretodo los padres, madres y aficionados. Es necesario aplicar normas y ejemplos que construyan nuevos modelos de conducta, que erradiquen la violencia y que den paso a la práctica deportiva, sin más.

 Noticia Operación Neptuno
El fenómeno deportivo. Eric Dunning.
El problema de la violencia en los espectáculos deportivos desde la sociología del deporte

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