Esos pocos Locos. Hombres por la Igualdad y contra la violencia machista

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Ando preparando una presentación para una charla coloquio donde me piden que aborde la relación entre las nuevas masculinidades y la violencia de género. Como todas y todos sabéis estamos en esos intensos días y semanas donde el movimiento feminista y también muchas instituciones se movilizan, de una u otra manera, para programar actos de denuncia contra la violencia machista por el 25 de noviembre.

 

La reflexión que se me plantea es compleja. ¿Nuevas masculinidades? ¿Acaso ya estamos ahí? Más bien vamos a hablar de hombres y de la construcción de su identidad y a partir de ese punto hablemos de esos pocos locos que estamos intentando empezar a cambiar nuestra forma de entendernos aún sin saber si es que en algún caso somos la encarnación de aquellas supuestas nuevas masculinidades. Vamos a hablarnos, a entendernos, a desmontarnos, a (de)construirnos, como reza el título de esta sección. Y no es sencillo, pero más allá de cómo enfocar esta charla y las derivas que pueda tomar el coloquio, quería hoy pensar en voz alta sobre estos pocos locos dejando de lado un poquito esa teoría a la que tanto me gusta recurrir.

 

Hace unas semanas, el pasado 21 de octubre, tuve el placer de estar con otros hombres valencianos (pero también mujeres) en una rueda de hombres contra la violencia machista siguiendo el modelo propuesto por AHIGE. La idea partió de un “núcleo irradiador” del cual formo parte y que está constituido de momento, y al menos en su esencia, por unos pocos, muy pocos de esos locos a los que se van acercando otros locos pivotantes, que frente a la inexistencia de un movimiento claro, visible y organizado a nivel valenciano de hombres por la igualdad, decidimos embarcarnos en este arriesgado pero ilusionante proyecto. Pretendemos reclamar que nosotros y aquí, también sentimos la necesidad de visibilizar esa posición nuestra, comprometida con una lucha, con un cambio que nos reclama y del que queremos ser participes activos desde una posición colaboradora, de aprendizaje, de escucha y de sinergias y desde el convencimiento de que transformar la masculinidad es urgente y necesario.

 

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Fuente: Joan Sanfélix

 

Y somos los locos porque nos salimos de la norma. Por lo menos lo intentamos. Porque no nos creemos la masculinidad tradicional. Porque no soportamos ya más el terrorismo machista que cada día tiñe de negro nuestras conciencias. Somos la masculinidad subordinada, pero estamos en lucha por la hegemonía.

 

Supongo que muchos chicos se dieron cuenta en su momento de que les faltaba esa varonilidad reclamada y aceptada socialmente, cuando leyeron cosas como las que vemos en la imagen siguiente. Y quizás es ahí, cuando se activa la duda, es cuando se desata la curiosidad transformadora. Sobre todo, cuando los argumentos son tan “potentes”.

 

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Fuente

 

Como parece ser que no valíamos para ser varones, quisimos, queremos luchar el discurso a través de nuestras prácticas, es decir vamos a cambiar en nuestra vida cotidiana porque en ese cambio reside la potencialidad que nos debe conducir a sociedades más igualitarias. Esos aparentemente pequeños cambios, pero que transforman el mundo como nos enseñan diariamente muchas mujeres. Creemos que se puede ser hombre de muchas maneras diferentes, y esto requiere de una revolución interior personal que rompa con lo monolítico, pero también grupal y colectiva que es lo que estamos tratando de hacer. Pero además queremos ganar en la batalla dialéctica sobre las posibilidades identitarias de género para aquellos XY que están hartos del corsé impuesto. Si algo puede ser potenciador de la erradicación de la violencia machista por parte de los hombres es precisamente ese trabajo de romper con el “orden normal de las cosas”. Ese trabajo de cambio, de ruptura con una masculinidad anacrónica. Vamos a cambiar violencia, fuerza, agresividad, competitividad, o dominación, por otros valores como la cooperación, la empatía, la negociación, la solidaridad, la horizontalidad, la emotividad o la cultura de la paz, tan necesaria en estos momentos. En definitiva, igualdad desde la diversidad y libertad.

 

El pasado 21 de octubre tuvo lugar un acto de gran carga emocional y simbólica, tanto en Valencia como en muchas otras ciudades del estado, donde hombres y mujeres recordamos a las mujeres asesinadas en 2015 y denunciamos públicamente la violencia que los hombres ejercen contra las mujeres por el simple hecho de serlo. Pero no es sólo eso. Cada vez más hombres se cuestionan su identidad de género y se visibilizan en la denuncia pública del terrorismo machista, a través de actos organizados por diversas asociaciones o desde su soledad reflexiva. Ese día, además, fue especialmente emotivo para esos cinco locos que nos embarcamos rumbo a lo desconocido con la intención de poner las raíces de un grupo de hombres valencianos por la igualdad. Esos mismos que nos emocionamos cuando vimos a la gente llegar a la plaza a participar de nuestra rueda. Fue nuestro primer objetivo, nuestro primer acto, nuestro primer éxito. Y en esas seguimos trabajando.

Nos estamos construyendo. Os estamos esperando: homesigualitarisvalencians@gmail.com

 

“Cada hombre es una revolución interior pendiente” (AHIGE)

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